| Jan's profileJan´s SpacePhotosBlogLists | Help |
|
9/6/2006 3º texto: Tardes de inviernoTARDES DE INVIERNO
No las esperaba. Creí que no iban a volver jamás las malditas frías, oscuras y tristes tardes de invierno. Y, sin embargo, ahí están. Llevo todo el día sin saber que hacer. Es de noche desde las 6 de la tarde, y en la televisión no echan nada que no provoque movimientos gástricos en mi intestino. Quizá si durante mi vida me hubiera preocupado de educarme como una persona frívola y chismosa ahora podría entretenerme con los programas de cotilleos u ojeando indiscretamente páginas y páginas sobre prensa rosa. Pero yo, haciendo un poquitito de caso a mi ego, lo más a lo que aspiro durante estas malhadadas horas es leer algún libro de autoayuda o tratar de evadirme encendiendo el ordenador y conectando a él una de mis guitarras. Y así paso la tarde, tocando una guitarra con la que no me siento cómodo, dejándome la vista en la pantalla de mi PC y harto de escuchar una y otra vez las mismas canciones, tratando de que mis dedos no hagan siempre un recorrido idéntico por los ya sin brillo y desgastados trastes.
Una llamada, un mensaje o una ventanita del messenger me sacan de mi ensimismamiento y me devuelven al exterior. ¡Propuestas de quedar con gente! Me resulta incomprensible con el frío que debe de haber fuera, y además estando tan oscuro... ¿cómo pueden querer salir?. Alguien me comenta algo sobre ir a algún bar heavy a tomar un par de cervezas. Otro me dice de acercarnos hasta el espabila. Alguno siempre hay que no quiere (o no puede) salir. Y una a una, ya sea por desgana o por apatía, se me van quedando todas las propuestas fuera del orden del día. Y otra vez me vuelvo yo tan oscuro como esta puñetera tarde.
Cada poco miro mi correo. No hay nada nuevo. Fugaces visitas a mi juego on-line me distraen lo preciso para que me decida a abrir el programa de grabación, y conectar el metrónomo a una pulsación, lo suficientemente baja, como para no alterar mi estado de ánimo. “Por favor, no pulsen mi interruptor de Stand-by” comento mientras sigo sólo en casa, enchufado a mi guitarra, enchufado al ordenador, enchufado al ciberespacio y desenchufado, sin darle demasiada importancia, de mí mismo. Consigo llevar mi consciencia hasta el presente gracias al incesante parpadeo de, las que me parecen, las más tristes y lejanas ventanas azules del messenger que haya visto nunca. Hoy hay mil personas que quieren recordarme lo lejos que me siento del mundo, esas mismas mil personas que equivalen a mil ausencias en esos días en que lo único que quieres es no sentirte solo... resulta irónico.
Deseo, de una manera asfixiante, que llegue inmediatamente la próxima jornada, que ya esté dormido o me esté despertando durante un luminoso amanecer, y ver que el calendario marca un día más del negro caracter que, en divino sorteo, le ha tocado al día de hoy. En fin, no todas las tardes iban a acariciar un deslumbrante y sonriente sol en el firmamento. Quizá si fuera capaz yo de poner ese sol en lo alto del cielo que me ofreciera compartir de su calor, la forma en que veo esta jornada sería diferente... pero hoy no, hoy no quiero. Hoy es una fría, oscura y triste tarde de invierno.
“Estoy perdiendo altura, a punto de quedarme a oscuras. Como una tarde de invierno...” ( Quique González ) TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://gatoidiota.spaces.live.com/blog/cns!FE2BE55276B6CB2B!220.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|