| Jan's profileJan´s SpacePhotosBlogLists | Help |
|
9/4/2006 2º texto: Te he echado de menos hoyTE HE ECHADO DE MENOS HOY
Hoy he vuelto a echar de menos aquellas cartas. Aquellas cartas que me hacían tanto daño y conseguían retorcerme en la cama por la noche. Aquellas cartas en que me decías lo bonita que había sido tu vida, y lo triste que se había vuelto desde aquella noche. Y yo me sentía triste por no haber sido el culpable. “Mal trigo” me decía a mí mismo, pero no me consolaba. Y me hundía un poquito más entre tus líneas. Aquellas líneas que parecía que las cargaba en mismísimo diablo, escritas con una pluma de doble filo o con un revolver cargado y lleno de tinta en la punta. Aquellas frases que no tenían más que una forma de interpretarlas y yo me imaginaba mi propia película, mi propia realidad, en la que tus palabras no contaban. Mi forma de ver el mundo no pasaba a través de tus cartas, sino que eran ellas las que pasaban a su través. Era inevitable.
Hoy he vuelto a echar de menos tus conversaciones. Aquellas largas conversaciones que me hacían tanto daño y conseguían retorcerme en la cama por la noche. Aquellas conversaciones que me decías lo bonita que había sido tu vida, y lo triste que se había vuelto desde aquella noche. Y me hacía daño oírte. Y nunca traté de escucharte. Era imposible que pudiera escucharte, no con mis heridas. Cualquier cosa que decías se adentraba muy adentro, y no hacía más que echar sal. Y me hundía un poco más en tu voz. Aquella voz que parecía proveniente del mismísimo cielo, una voz angelical, que me suscitaba la esperanza de que las cosas podían ir a mejor. Que incluso podían llegar a ir bien. Pero no pasó. Era inevitable.
Hoy he vuelto a echar de menos verte. Aquella jovencita que lo había echo ya todo, que no hacía mas que recordarme lo que yo no era, lo que yo no había conseguido o lo que yo no tenía. Y me hacía daño, y conseguía retorcerme en la cama por la noche. Incluso estando ella en la habitación de al lado. Y ella me contaba lo bonita que había sido su vida y lo triste que se había vuelto desde aquella noche. Llevándome al borde de la desesperación a la una de la madrugada. Diciéndome que no quería más. Que nunca quiso nada. Y que ya no volvería a verla... Preguntándome a qué hora salía su autobús. Y su boca desprendía lo que no pude más que juzgar como indiferencia. Yo no quería aceptar lo que estaba diciendo, no podía, ni sabía cómo hacerlo. Después de todo lo que hicimos era totalmente inevitable.
Era la recompensa justa.
Y un día volví a verte.
Después encontré a otra.
“Sálvame de sucesos en lata” ( Quique González ) Comments (1)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://gatoidiota.spaces.live.com/blog/cns!FE2BE55276B6CB2B!209.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|